Equipo

Irene Intxausti Basilio

De pequeña fui repartidora de flores junto a mi aita, que tuvo una floristería, y algunos años después me gradué, y con matrícula, en Ciencias de la Derrota: llegar la última en las carreras de natación era, definitivamente, lo mío.

Con 21 me licencié en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad Complutense de Madrid, a la que volvería años después para especializarme en Gestión de la Comunicación en Organizaciones Culturales.

Por el camino me licencié en Comunicación Audiovisual por la Universidad del País Vasco, trabajé como periodista, por culpa del corrector del word llegué a decir “derechos humanoides” en directo, y conocí otros países, de vacaciones y por trabajo.

Antes de comenzar esta aventura disfruté y aprendí muchísimo de profesionales con las que compartí el día a día en estructuras como Teatro Paraíso o Tabakalera.También me metí en jardines varios como colaboraciones periodísticas, becas de investigación, tribunales de valoración o formaciones, caso del Postgrado en Emprendimiento e Innovación Social que cursé en la Uned.

Con los años he descubierto que mi hermana, de pequeña, llenaba el salón de papelitos porque ya entonces era artista, que mi ama habita las palabras porque es poeta y que mi hijo… ¡mi hijo!

En fin, que comencé mi edad adulta con un objetivo claro: ser locutora de Radio Clásica, de las que hablan poco, para no molestar. Pero lo reconozco, me he desviado… ¡¿qué si no quiere decir que me vea cabalgando sobre un capollo?!

Ander Elorza Urdangarin

Con 12 años mi amigo Iker y yo construimos un diorama de una tempestad en el desierto.

Cursé los estudios de Filología Vasca en la Universidad del País Vasco, pero era la comunicación y el cine lo que me gustaba, así que hice Dirección de Fotografía y Operador de Cámara en la escuela C.E.C.C. de Barcelona, donde el profesor Luis Aller me habló de la Composición. Ninguna imagen volvió a ser lo mismo para mí.

Durante 6 años compatibilicé mi trabajo como profesor de euskera y gestor en el Centro Cultural Euskal Etxea de Barcelona con pequeños fracasos audiovisuales.

En 2006 vi la película Sans Soleil de Chris Marker.

En 2010, y tras un viaje de un año por Australia y Japón, estrené mi primer largometraje documental, Estralurtar lurraldea.

Trabajé en medios de comunicación locales como operador de cámara y editor, donde conocí el verdadero valor del trabajo en equipo, aunque también el destajo.

A mis casi 40 me gradúe en la Universidad de la Vida, me hice autónomo. Mi labor como realizador y responsable de comunicación freelance me ha posibiltado aprender de personas y colectivos como Lacasinegra, la escritora Karmele Jaio, el documentalista David Busto o el músico Koldo Uriarte.

Zineatxekua es mi refugio artístico. Allí hay ropa tendida, manuales de telequinesia, películas en Fast Forward y otros artefactos fílmicos. iunkopia es mi canal de Youtube donde hablo de cine y otras derivas.

Mireya Martín

Mi medio natural es la televisión. De pequeña la veía y de no tan pequeña la he podido disfrutar desde dentro.

Crecí viendo Los Payasos de la Tele, y mi primer ídolo fue Milikito.

Me licencié en psicología en la UPV, supongo que allí aprendí a escuchar, y a conocer mejor a los seres humanoides

También soy técnico superior en Realización de Audiovisuales y Espectáculos, así que, de todo, hago un show. Allí conocí el apasionante oficio de la realización, que pude desarrollar en la televisión local de mi ciudad. (Desde entonces, doy mucha más importancia al tiempo y lo mido al minuto) 3, 2, 1, voy a ti…

También descubrí el no menos fascinante universo de los atajos del teclado… y la barra baja _ que desde entonces me acompaña en muchas de mis «passwords»

Llevo más de una década comunicando… «Ahora caigo» en que, si cuelgo, algún día, daré línea 😉

En mis ratos libres me he ido convirtiendo en una de las personas más importantes para dos seres que adoro; como dice una buena amiga, ahora «soy madre, no persona».

Mi primer trabajo fue de juególoga… Desde entonces, en el resto de trabajos y también en la vida, he seguido jugando. Porque pienso que a eso hemos venido, a jugar… que lo importante es participar y que si coche, coche, y si vaca, vaca. Hasta ahí puedo leer.

Iera Agote (colaboradora)

Todo fueron halagos cuando gané el ‘Haur Kantu Txapelketa’ con el tema ‘Plisti plasta’, pero en la cima hace mucho frío. Cuando tocas techo con 10 años, ya sabes que sólo te queda reinventarte.

Redirigí mi prometedora carrera como solista hacia el mundo de la comunicación. Me licencié en Periodismo, donde me di cuenta de que disfrutaba más preguntando y escuchando que siendo la voz cantante.

Terminada la carrera y con el Rey todavía sin firmar mi título, puse rumbo a Barcelona para estudiar Dirección y Producción de Cine. Buscaba profundizar en otras formas y formatos de comunicación, y esto mismo me trajo de vuelta a Vitoria para cursar un máster en Comunicación Multimedia.

‘Tus vicios te los pagas tú’, me repetía siempre mi madre, así que desde bien temprano trabajé cuidando niños, repartiendo chocolates y quesos en el supermercado o entregando DNIs en una comisaría. No he picado piedra en una mina, pero he aprendido a valorar lo que cuesta conseguir cada cosa, por lo que no es raro que me veas fuera del súper revisando el ticket de la compra. Ya con los títulos en la mano, he podido ir trabajando en aquello para lo que me preparé. Los primeros pinitos fueron delante del micrófono en Radio Vitoria. Después recalé en El Correo, donde durante 7 años trabajé tanto delante de la cámara como detrás del teclado, siendo estas las mismas funciones que desempeño en otro medio digital como es Gasteiz Hoy.

Este periplo periodístico me ha llevado a Teklak, donde colaboro ayudando a difundir el trabajo de diferentes agentes culturales. Cambiar el micrófono por el altavoz fue, sin duda, una decisión acertada.